Rosabetty Muñoz (Ancud, Chiloé, 1960) es una poeta de esencias, de médulas que han “gloriosamente ardido”.

En esa intensidad suele trazar un amplio registro territorial y sentimental, de vivencias y ensoñaciones. Su poemario Ratada (Editorial UDEC, 2023) constituye muestra fehaciente de la capacidad lírica que la ha situado entre las voces más significativas de la literatura chilena en lo que va del siglo XXI.

El volumen, primero de la colección Cátedra Gonzalo Rojas, es fruto de la labor de la escritora como poeta residente de este programa especial en la Universidad de Concepción entre agosto de 2022 y enero de 2023. Si bien fue originalmente publicado por Lom Ediciones en 2005, esta nueva edición, corregida y aumentada, lo convierte en un libro “otro”, pues incorpora un compendio de materiales críticos de gran calado que, al proponer posibles lecturas de los 34 poemas del tomo, ofrece también pistas de la poética global de la autora.

Con títulos breves, en minúscula y entre paréntesis, como susurros quejumbrosos, los poemas de Ratada revelan el discurso doliente de un sujeto lírico atenazado por plagas físicas y espirituales, las del individuo, las de la sociedad y, acaso, las de la especie. Caminando “sobre el odio endurecido”, a través del “sarro en el alma”, en un pueblo roído y fantasmal, el hablante poemático propone, desde sus heridas, “la palabra dispuesta a retener/ este mundo en descalabro”. Las ratas carcomen, inundan, pudren, apestan todo mientras invaden, para terminar, ellas mismas, por huir del sitio condenado. Tal vez entonces queda la palabra en el aire, como alegato postrero contra la desgracia.

Los textos críticos que integran la segunda parte del libro —más extensa que la de los poemas— están encabezados por el testimonio-ensayo “Cárcavas”, en el que Muñoz reflexiona/rememora sobre las motivaciones y fases de escritura de esta obra, sus días de residencia poética en Concepción, sus rutinas creativas y la visión que sostiene de la poesía, entre otros significativos asuntos. Completan este segmento miradas sobre el conjunto poemático a cargo de los académicos y escritores Claudia Jara Bruzzone, Walescka Pino Ojeda, Óscar Barrientos Bradasic y Mario Verdugo.

Ratada es también un depurado ejercicio de memoria en un país asolado en distintas épocas por dictadura, extractivismo y segregaciones. Evidencia de que la poesía, como afirma su autora, también puede dibujar “sólidas torres para elevarse sobre la quebrazón”.

La poeta chilota ha sido distinguida con numerosos galardones, entre ellos el Premio Pablo Neruda, por el conjunto de su trabajo (2000); Premio Altazor 2013 por Polvo de huesos; Premio Atenea 2021, por Santo Oficio y Premio Nacional de Poesía Jorge Teillier 2022. Es miembro de la Academia Chilena de la Lengua desde 2014.